USA LA INTELIGENCIA ALIMENTICIA

USA LA INTELIGENCIA ALIMENTICIA

Todos tenemos que comer para sobrevivir, pero podemos optar por engullir los alimentos sin beneficios nutricionales o podemos hacer de la comida una experiencia bienestarable, agradable, e incluso espiritual.

Para construir una casa quieres materiales. Si quieres una casa firme, de buena calidad, eficiente energéticamente, quieres materiales de la mejor calidad. Y un buen arquitecto.

Tu cuerpo es esa casa. El arquitecto eres tú. Y los materiales, son los alimentos.

Si los alimentos que comes son de mala calidad, así será tu cuerpo: cansado, doliente, poco eficiente al generar y utilizar su energía. Todos los sistemas que componen tu cuerpo, así como las cañerías de agua, gas, alcantarillado de una casa, fallarán y comenzarán a mostrar sus fallos de forma evidente en ti, tu conducta, tus emociones y tu bienestar mental.

La nutrición yóguica postula que lo que comas debe ir en serdefecto del óptimo funcionamiento de tu cuerpo. No es sólo comer para mantenernos vivos ni porque tenemos hambre. Es alimentarnos para que nuestro cuerpo sea el mejor y nos permita hacer lo mejor de nuestra vida. Es vivir a nuestro máximo potencial.

Es inteligencia alimenticia.

La nutrición yóguica combina de manera inteligente los nutrientes (algo así como los ladrillos de la casa) para mantener la bienestar de tu cuerpo, trabajando con sistemas y órganos específicos. Hay recetas para tu hígado, el cansancio crónico, el sistema nervioso, los riñones, el cerebro, y así, para todas tus requerimientos.

Lo primero y más importante, es conocerte. Así como Kundalini Yoga es el yoga de la conciencia, una de sus ventajas principales es conocer y habitar tu cuerpo y estar atento a sus requerimientos.

De esa manera podrás reconocer que alimentos no aportan a tu bienestar o cuales definitivamente te hacen mal.

Y recuerda, cuando falla una cañería de la casa flamas al fontanero, no al cerrajero. Cuando falla tu cuerpo, ve al especialista. Eso es parte de la responsabilidad que tienes con tu cuerpo y de la conciencia que quieres para mantenerlo en óptimas condiciones.

 

Estos son algunos consejos simples para traer conciencia a tus hábitos alimenticios:

1. Bendice tu comida, bendícete a ti mismo: Antes de comer, toma un minuto y cierra los ojos. Relaja tu mente y cuerpo. Trae tus manos al pecho en ubicación de oración y abre tu corazón. Reconocer la relación entre este alimento y su espíritu. Este alimento es para tu alimentación, para tu activación y para tu curación. Es un regalo de Dios, creador, la madre tierra.

2. Cuando comas, solo come: Hoy en día, muchos alimentos están diseñados y empaquetados para que puedan ser fácilmente consumidos mientras se realizan varias tareas a la vez. Cuando se come de esta manera es menos probable prestar atención a la forma en como su cuerpo está procesando lo que ha comido. En su lugar, trata de enfocar tu energía sólo en comer cada vez que comen. De esta manera puede ser consciente de cómo tu cuerpo reacciona a lo que ha comido, lo bien que son capaces de digerirlo, y cómo te sientes después.

3. Mastica bien los alimentos: La masticación de los alimentos tiene multitud de beneficios y es una de los mejores hábitos alimenticios que se pueden desarrollar. La masticación ayuda a romper la comida en partículas más pequeñas y lo expone a más saliva. Esto hace que el alimento sea más fácil de digerir y más fácil de absorber los nutrientes.

Cuanto más tiempo se mastica, más tiempo tomarás para terminar una comida, e investigaciones muestran que comer despacio puede ayudar a comer menos y, en última instancia, a evitar el aumento de peso o incluso perder peso.

Masticar también funciona como un ‘entrenamiento’ para los huesos que sostiene los dientes, ayudando a mantenerlos fuertes.

Yogi Bhajan habló a menudo sobre las ventajas de masticar lentamente. «Al tragar la comida que no se mastica correctamente, se traga su fuerza, su vida. Entonces no queda nada de ti. Comer es una de las mejores meditaciones sobre la Tierra »

4. Come la comida que quieres: La comida es una increíble herramienta que se puede utilizar para apoyar tu bienestar y la práctica del yoga. Una dieta tradicional del yoga es una combinación equilibrada de frutas, frutos secos, verduras, cereales, legumbres, y algunos productos lácteos, con la excepción de los huevos. Esta dieta es alcalina y mejora la función de los sistemas glandulares y nerviosos. Es también vegetariana, muy fácil de digerir, y libre de muchas toxinas, ácido úrico, y el exceso de colesterol que se encuentran en la mayor parte de la carne. Los alimentos a evitar con el fin de optimizar la bienestar son el azúcar y los alimentos procesados. Yogi Bhajan dijo una vez que «el azúcar es un veneno para su cuerpo.»

5. Cuida de ti mismo después de comer: Una vez que hayas terminado de comer, siéntate en silencio y medita en la digestión. Visualiza convertir los alimentos que has comido, en fuerza y ​​energía.

Yogi Bhajan recomienda que se tome una siesta de 11 minutos sobre su lado derecho después de comer para ayudar en la digestión.

Nada es comparable a una taza caliente de té yóguico después de una comida para llevar al cuerpo a un estado feliz, agradecido de saber que le ayuda a digerir mejor lo que ha comido.

 

Recuerda que somos una unión de cuerpo, emociones, mente, espíritu… cada aspecto que trabajes va a influir en los otros.

 

Namasté