Remedios naturales a base de melisa para los nervios

Cuando el nerviosismo apremia y es requerido tranquilizarse, se puede optar por remedios naturales a base de hierbas como la melisa. Esta planta tiene la propiedad de actuar sedando los nervios y lograr un efecto tranquilizador.

La melisa es una planta conocida bajo el nombre científico Melissa officinalis, la parte utilizada de esta hierba son las hojas, las cuales pueden ser naturalmente desecadas.

Si bien a la melisa se la conoce por sus propiedades carminativas y coleréticas, a partir de las cuales permite regenerar la digestión, el funcionamiento del hígado y de la vesícula; también posee propiedades para reducir el nerviosismo.

Hoy en día, quien no tiene nerviosismo alguna vez, la vida cotidiana, los problemas, etc; hacen que estemos siempre en el límite entre la tranquilidad y el nerviosismo.

Dentro de los componentes de las hojas de melisa es el extracto hidrolcolico, el responsable de su acción contra los nervios, mitigándolos. La melisa podría ser utilizada para la ansiedad, trastornos del sueño, inquietud, y problemas digestivos ocasionados por estrés o nerviosismo.

Para obtener todos estos beneficios es importante saber cómo obtenerlos.

La melisa se puede consumir a través de su té o infusión tres veces al día. Recuerda que estos son datos meramente informativos y que de ninguna manera reemplazan a la opinión médica.

La mayoría de las mujeres, en los primeros meses del embarazo, sienten mareos y náuseas.

No se conocen las causas exactas de estas molestias, pero se creen que están vinculadas a los cambios hormonales que tienen lugar durante el embarazo y más precisamente al incremento de las hormonas HCG (gonadotropina coriónica humana) en el suero materno, que sobreactivarían la parte del cerebro que controla las náuseas y los vómitos.

Otras causas pueden ser: dolencias de la vesícula biliar, hipertiroidismo, embarazo múltiple, así como los síntomas físicos propios del embarazo (agudización del sentido del olfato, estiramiento de los músculos uterinos, desplazamiento de los órganos digestivos y exceso de ácido en el estómago). El estrés y una dieta rica en lípidos también pueden ser factores desencadenantes.

Propiedades curativas

La melisa tiene una acción sedante, por lo que ayuda a tratar cualquier dolencia de origen nervioso (ansiedad, nerviosismo, palpitaciones, insomnio, cefaleas nerviosas…). También actúa en mareos, náuseas, indigestiones, acidez, dolor cólico, flatulencias y otros trastornos gástricos causados por la tensión nerviosa.

El aceite esencial de melisa se utiliza para aplicar sobre herpes y llagas, y el jugo fresco de la planta se emplea para aliviar los escozores de las picaduras de insectos y en pequeñas perjudicadas.

Infusión de melisa para prevenir las náuseas

En el embarazo lo mas recomendable es utilizar la planta seca y triturada lista para infusión, de la que se tomarán hasta tres tazas al día.

En este sentido verter 1 cucharada de melisa en una taza de agua que esté hirviendo.  Tapar y dejar refrescar.  Colar y tomar de 1 a 3 tazas al día

Recomendaciones

Comer poco y a menudo, cada dos o tres horas, aunque no se tenga hambre y antes de notar las náuseas. Las galletas saladas secas o las tostadas de pan son buenos tentempiés.

Evitar las comidas que contengan mucha lípido, pues enlentece la evacuación intestinal y la pesadez, lo que provoca el vómito.

Beber mucho líquido, preferentemente de 10 a 12 vasos de agua, zumo de fruta o infusiones cada día.

Descansar varias veces al día, tumbadas con una almohada bajo la cabeza y las piernas.

Si los mareos son matutinos, comer un poco al despertarse, sin salir de la cama. Pide a tu pareja que te prepare algo o déjate un tentempié la noche anterior en la mesita. No te levantes enseguida.

Moverse despacio y evitar los movimientos bruscos. Después de comer va bien sentarse de manera que la gravedad ayude a mantener la comida en el estómago.

Evitar los olores que nos produzcan rechazo, nos hagan sentir mareadas o vomitar.

No lavarse los dientes inmediatamente después de comer porque puede ocasionar vómitos.

Intentar salir y hacer alguna actividad al aire libre como dar un pequeño paseo cada día. Si es posible, dormir con las ventanas un poco abiertas para que se renueve el aire.

Precauciones

No se debe ingerir el aceite esencial de melisa ni en el embarazo ni en la lactancia.