¿PUEDES SER YOGUI Y PEREZOSO?

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¿PUEDES SER YOGUI Y PEREZOSO?
¿PUEDES SER YOGUI Y PEREZOSO?

Claro que sí! No todos nos sentimos a tope en todo momento, hay épocas de nuestra vida que quizás nos sentimos más vagos y perezosos.. No te preocupes! Te damos unos trucos para ayudarte en tu práctica.

Cuando oímos la palabra “yogui”, podemos imaginar a alguna persona con una postura perfecta completamente flexionada mientras sale el sol. Pero para muchos de nosotros, tocar nuestros dedos de los pies es ya lo suficientemente duro, y la idea de practicar al amanecer nos hace querer tirar los pantalones de yoga y reptar de nuevo a la cama. Afortunadamente, no tienes que saltar en una postura invertida cada mañana para ser considerado como un yogui. Una verdadera dedicación a la práctica es todo lo que necesitas, y esa dedicación puede venir de muchas formas.

Te damos algunos consejos para aquellos perezosos yoguis que necesitan ayuda para ponerse en marcha o mantener su práctica de yoga … y que prefieren que sea después de las 9 a.m.…
1.- Práctica en dosis más pequeñas

La mayoría de las clases de yoga son por lo menos de una hora de duración, pero no tienes que practicar durante 60 minutos para llamarlo yoga. Cinco minutos de estiramientos por la mañana y / o la práctica de tus ejercicios de respiración mientras estás en un atasco de tráfico puede ser también muy beneficioso. No estamos abogando por renunciar a las clases de yoga de larga duración, pero la implementación de sesiones de yoga a corto plazo en su vida diaria puede ayudar a que los hábitos de yoga se adquieran de mejor manera en el largo plazo. Empezamos pequeños con el fin de crecer cada vez más grandes.
2.-Practica yoga en cualquier lugar

Los yoguis perezosos a menudo se encuentran pensando, “Quiero hacer yoga; Es sólo que no quiero estar de pie. “Aprovechar los momentos de inactividad en la oficina, en tu sofá, en el coche o en la cama para volver a recordar algunas posturas de yoga. El yoga sentado o en silla también provoca numerosos beneficios, además de ser indicado para todo tipo de personas. En los días en que la postura del Guerrero II suena imposible, no te rindas. En su lugar, haz todo lo posible con posturas intermedias y recuerda: Hacer algo es mejor que no hacer nada. Algunas posturas de yoga en silla incluyen círculos con cuello, torsión, plegado hacia adelante, inclinación lateral y apertura de pecho.
3.-Prueba el yoga restaurador o yin yoga

Para aquellos días en que desees ir a una clase de estudio, pero no quieres quedarte sudoroso y fatigado, prueba una clase de yoga restaurador o yin. Estas clases son generalmente en el suelo y se mueve de manera muy lenta. Permaneces en cada postura durante un período prolongado de tiempo, a menudo con la ayuda de los apoyos. Estas clases son perfectas cuando te sientes agotado y deseas los beneficios relajantes de yoga sin mucho esfuerzo corporal.
4.-Mantén que siempre sea algo divertido

La clave para hacer algo que no quieres hacer es obtener una perspectiva diferente. Si las palabras “trabajo básico” o “esfuerzo” te rechinan, es el momento de cambiar tu perspectiva. Todo el mundo tiene una asana que teme practicar, y con frecuencia estas asanas son los que más necesitamos trabajar. Con el fin de persuadirnos a nosotros mismos para practicar estas posturas temidas, tenemos que encontrar la diversión en ellas. Obtener un beneficio lúdico. Sube la música, ríe cuando te caigas, y sobretodo, disfruta de la práctica. Cuando una tarea es divertida, es la forma más fácil de lograr buenos resultados.
5.- Utiliza a compañeros

A menudo resulta difícil (si no imposible) de vivir auto-motivados. Una forma de superar este dilema es practicar el sistema de compañeros. Cuando somos responsables ante los demás, somos mucho más propensos a seguir adelante. Es fácil decidir a última hora no ir a esa clase fluida de Vinyasa por la tarde. Es mucho más difícil de saltarse la clase cuando se sabe que alguien está esperando por ti. Crea un programa de yoga con un compañero yogui y será mucho más probable que te mantengas recto en tus principios de seguir las sesiones.

6.- Practica las mismas poses, en el mismo orden, a la misma hora del día todos los días

Si por ejemplo tienes digamos 5 poses preferidas, puede llevarte unos 10 minutos practicarlas. Lo mejor de todo, es que nunca tienes que pensar en lo que vas a practicar si no te sientes inspirado.

7.- Amplia tu definición de la palabra “yoga”

 Un par de respiraciones profundas y unas poses de estiramiento en tu escritorio puede contar totalmente como tu práctica de yoga.

8.- Deja de buscar la perfección

Cualquier lugar puede ser perfecto para practicar. Eso es de lo que la práctica se trata.

9.- No te rindas por pequeños lapsos en la práctica

Sólo continua donde lo dejaste y sigue adelante.

 

Namasté.

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