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Angeles Castell

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LOS DEMONIOS DEL YOGA QUE DEBERÍAS DE CONOCER

Todo el mundo conoce los beneficios de esta doctrina hindú, pero todo el mundo desconoce que como cualquier tradición espiritual, los demonios también existen.

Enfrentar demonios fue una ilusión de niño.

No que no me aflojaran el estómago sino que lo sutil siempre me atrajo. Siempre lo consideré un acto heroico y trascendental.

Yo crecí escuchando la historia de una luz que se acercaba al río vecino a la casa de mi abuelo en el barrio Jaguas de Gurabo, Puerto Rico, allá en los 80.

Sucedía a media noche. Era una luz roja diminuta que brincaba de piedra en piedra, y se decía, que estaba buscando los restos de una Biblia que había destrozado bajo la posesión de un demonio.

Siempre quise escaparme al río a medianoche con ilusiones de un encuentro pero nunca surgió la oportunidad lo cual siempre me dejó un mal sabor en el alma el cual se intensificó años por delante por falta de una experiencia directa.

Mi amiga Liana Castro Maldonado veía de vez en cuando varios espíritus en su casa de Carolina. Nada grave, solo sentados meciéndose en el sillón de paja de su sala.

Mi vecina allá en Bairoa (donde crecí) me contaba del pájaro negro que salió volando de su iglesia el día que despojaron a un feligrés.

O escuchaba del primo que era poseído en ocaciones. . .así me la pasaba, escuchando pero no sintiendo, buscando sin encontrar. Lo único que logré fue mantener el fuego de mi interés alto y flamante hasta que encontré el yoga.

Fue entonces que entendí que mi falta de visión se debía a que yo estaba poseído. Mi mamá me lo decía: «dejar la mente en blanco es invitar a Satanás».

Pues, tenía razón digo, porque en cuanto comencé a «dejar la mente en blanco», me di cuanta de cinco demonios dentro de mi: avidyā (avidya), asmitā (asmita), rāga (raga), dveṣa (dvesha) y abhiniveśa (abhinivesha).

Considerar estas cinco aflicciones de la mente simplemente como modificaciones de la mente es hablar del lobo y no verlo venir.

¡Demonios, que son demonios! #Avidya (ignorancia) es la tierra fértil donde nacen todos los males. Es la fuerza que te hace percibir la realidad en forma distorsionada; es considerar lo perecedero como eterno, y lo eterno, destructible; lo puro como impuro; la miseria como la felicidad.

Es la fuerza que confunde tu pura consciencia con el estado de percepción de la misma o buddhi.

Descartes estaba poseído (ni tan en serio, que es una analogía) cuando declaró: «Cogito, ergo sum», «pienso, luego existo». La condición cognitiva del Ser, buddhi, no es fundamental para la existencia de la consciencia.

#Asmitā es la confusión entre lo percibido y el perceptor. Por eso meditamos, porque somos uno, porque queremos borrar la línea entre el meditador, el proceso de meditar y el objeto de meditación. En ese momento logramos la unión trascendental logrando decapitar al vil asmita.

Más fácil de ver en la oscuridad es #rāga, o apego. El apego es el resultado de haber experimentado bienestar.

El apego es la impresión latente existente en la mente la cual crea un impulso demoniaco (para no perder contexto) para dirigir consciente e inconscientemente todo nuestro ser a la obtención de objetos a través de los cinco sentidos de percepción.

Esto causa que nuestra percepción de lo bueno y lo malo quede totalmente viciada por el impuso a satisfacer el apego.

La hermana del apego es #dveṣa.

Como hermana menor, ella sigue los pasos de su hermano #raga y es básicamente una copia de su espléndida fuerza pero en la dirección opuesta.

Casi como la tercera ley de Newton. Es la aversión que se crea en la mente cuando el ego experimenta dolor.

Digo el ego, porque la pura consciencia, en su estado no identificado con la experiencia humana, no percibe dolor alguno.

Por tanto que existe una fuerza de oposición que nos aleja de nuestra realidad luminosa y que constantemente hace que nos identifiquemos y creamos que nuestro SER sufre.

Permítanme respirar que es que el tema es profundo y me hace falta aire. Dios, que pesado esto de los demonios y mas pesado darle la razón a mi madre.

Decía que la mitad de dos mas tres es cuatro. Port tanto que el demonio que nos queda es el horror de pensar que vamos a irse, #abhiniveśa.

El miedo a la mas allá es un demonio que solo dejará de existir en nosotros cuando logremos ver que nuestro SER es indestructible. Para ello hay que recuperar la pura consciencia.

He aquí los cinco demonios que me poseen y que día a día me mantienen ocupado. Sigo poseído porque de vez en cuando no se como perdonarme, porque me da miedo ser vulnerable y abrir mi corazón.

Sigo poseído porque me apego a mis ideas como quitón en roca. Sigo poseído porque sigo teniendo aversión a ver la realidad de mi ignorancia actual; porque no acabo de tomar responsabilidad de mis acciones y sigo culpando a los demás. . .¿te suena familiar?

Liberarse de estos demonios es un trabajo de vida. NO hay psicología ni terapia que tenga poder absoluto sobre ellos. Lo único que desata sus garras de la espalda es el retomar la consciencia eterna de nuestro SER y eso solo ocurre transformando el corazón y la mente a través de la meditación.

Diferentes terapias te pueden ayudar a no engancharte tanto en los males de estas fuerzas. Mi amiga Gina Calderoni es excelente terapeuta. Envíale mensaje de FB si quieres contactarla.

Sin embargo no lo veas oscuro.

Las fuerzas de la ignorancia, del ego, el apego, la aversión y el miedo a la mas allá no son sino fuentes de energía para lograr tu propósito de vida.

Su presencia se hace presente solo para recordarte que tu naturaleza es infinita. SAT CHIT ANANDA: siempre existente, siempre consciente, siempre nuevo gozo.

26 Comentarios

  1. Que sarta de pelotudeces escriben en esta página .hablan de tantas cosas q ni idea tienen mezclan cosas no tengo idea de donde sacan estos artículos pero deberían chequearlos x gente q sepa no publicar boludeces cansan

  2. Este texto esta adornado con palabras extravagantes que denotan la base de conformismo y desconocimiento. Primero que todo el yoga no es un imán de demonios, en el yoga no se deja la mente en blanco, y menos podés ser atacado cuando en esos momentos vibras alto. Otra, «demonios»??? y que son malos??? Sabías acaso de donde vienen esos seres? O que no sabías que esos seres eran los igigi y que fueron los seres que no aguantaron el trabajo de esclavos que les imponía el Dios de las tormentas Enlil Yavé??? Y que gracias a ellos ( y que son los dioses del Infierno para saber) conocemos la magia, la adivinación y todo lo oculto y prohibido por el gran amansador???. Que existen seres violentos si, pero no todos son esos «demonios» que acá se mencionan, muchos angelitos celosos son los que te asustan disfrazados de los «malos».
    No todo lo que lleva citas y nombres raíces en idiomas de países y tiempos lejanos son escritos con conocimiento puro. No todo lo que brilla es oro.

    • Disculpa, pero cada postura de Yoga es una reverencia a un demonio en especifico, que a cambio te da bienestar físico, emocional, te cura de vicios etc, pero nada de esto te «ilumina» en serio, hay casos de posesiones demoníacas por esta practica y otras, como terapias alternativas.

      En serio, sólo hay dos fuerzas que rigen el universo, Dios y los ángeles caídos. No hay medias tintas, no hay vibraciones altas ni bajas, ni medias, sólo puede ser el espíritu santo o satanás.

      • menos mal que ademas del color blanco y negro existen toda una gama de colores maravillosos que nos ilustran y nos alegran la existencia, lastima que tu solo veas el blanco y el negro.

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