LIBÉRATE DE TU IRA CON YOGA

LIBÉRATE DE TU IRA CON YOGA

La ira se está convirtiendo en algún tan común en nuestro día a día que ya casi hemos aceptado su presencia en nuestras vidas y no nos damos cuenta de lo dañino que puede llegar a ser.

Esta ira nos puede llevar a sufrir graves dolenciaes, por lo que cualquier práctica que ayude a disiparla será bienvenida. En el artículo de hoy te vamos a hablar de los beneficios que se obtiene con el yoga en relación a los estados de ira.

La ira, sin duda alguna, ocupa un lugar en este mundo en cada mente humana. Es una emoción que puede ser controlada, ignorada y separada de cada persona a la cual afecta este sentimiento, y no es tan incontrolable como se tiende a creer.

Aunque no hay una parte del cuerpo real donde se produce la ira, y técnicamente no puede acumularse, sería requerido observar tus sentimientos para disminuir la negatividad de tu cuerpo.

La ira debe ser un proceso pensado, primero analizas que es lo que te está preocupando y el porqué, tras esto céntrate en como deberías manejar la situación. La ira puede llegar a ser una emoción peligrosa si no se maneja apropiadamente.

La ira puede ser una emoción en si misma o provocada por otras como los celos, la frustración o el dolor. Es muy difícil saber la forma de deshacer de todas aquellas cosas que causan emociones negativas, pero hay maneras de que logres controlarte a ti mismo cuando tienes sentimientos negativos. Muchas de las herramientas que permiten este control pueden ser encontradas a través de la meditación y de las enseñanzas del yoga.

La ira se compone de energía. Nuestros cuerpos y mentes mantienen corrientes de ondas de energía. Con el fin de aprovechar esta energía, podríamos tratar de cantar mantras, japa, oraciones y afirmaciones positivas. Sin embargo, el yoga tiene muchos métodos entre los que elegir, y algunos nos ayudan a canalizar la energía física de forma constructiva. El yoga es una de las formas más antiguas y más eficaces, de canalizar la energía a través del cuerpo.

Hay muchas personas que todavía ven el yoga solo como un régimen de ejercicios, pero lo cierto es que incluye muchas otras cosas: es un sistema de creencias muy antiguo, un método para aumentar el pensamiento positivo, mente-consciencia y una lista muchísimo más larga…

La meditación es una excelente manera para calmar tus nervios ya que entre otra muchas cosas, aprendes a tener una paciencia más desarrollada. Ya sabemos que no es fácil sentarse sin moverse en una misma ubicación mientras tratas de liberar tu mente de cualquier pensamiento. Si tu aprendes a superar las dificultades que tu propia mente crea, entonces estarás mucho más capareunióndo para superar los pensamientos orales de estos alrededor de ti.

La meditación también te enseña a separar este tipo de pensamientos de otras emociones. Tu no estás en un constante estado de enfado, esto no te define como persona, pero cuando este sentimiento está presente, tu deberías ser capaz de reconocerlo inmediatamente y enviarlo por el mismo sitio por donde ha venido. Hay muchas otras cosas maravillosas que denotan quien es realmente una persona y la ira no debería ser parte de ellas.

Otra gran forma de deshacerse de la ira es a través de la práctica regular de asanas (ubicacións en sánscrito). Estas posiciones de yoga están ayudadas por periodos de tiempo específicos y requieren de una gran dosis de concentración la cual no deja espacio para la ira o cualquier otro sentimiento negativo.

El pranayama o la respiración yóguica es esencial durante el tiempo que dediques a la práctica de yoga ya que relaja al cuerpo de cualquier tensión que esté presente.

La clave para controlar la ira es mediante el reconocimiento, y la observación de los pensamientos negativos en sus primeras etapas. El aprovechamiento de la energía negativa requiere mucha claridad y conciencia. El yoga enseña a escuchar a tu cuerpo, a ser paciente, y a observar el proceso, durante la práctica de asanas.

Estas habilidades de canalización de energía pueden ser llevadas a la vida cotidiana. La misma disciplina que se quiere para realizar una asana, y luego llevarla a tu práctica diaria de yoga, puede ser igual de eficaz a la hora de liberar la ira, mientras que se va canalizando hacia la compasión y el perdón.

 

El yoga refresca de una manera total y completa al verdadero ser amoroso que se encuentra dentro de cada persona. Esta práctica ancestral tiene la capacidad de cambiar las vidas de la gente, y si empiezas a practicarlo verás como es cierto que lo hace. Si sientes que estás teniendo una temporada difícil tratando contra la ira o la negatividad en tu vida, entonces te urge practicar yoga.

Namasté.