KARMA YESHE RABGYE, ENTREVISTA A UN MONJE SECULAR

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KARMA YESHE RABGYE, ENTREVISTA A UN MONJE SECULAR
KARMA YESHE RABGYE, ENTREVISTA A UN MONJE SECULAR

Hoy en día no parece extraño oír a un budista occidental decir que no hace falta creer en la reencarnación para practicar el dharma, que el nirvana o iluminación no es su meta y que practica para esta vida. Estas opiniones son, de hecho, características de aquellos que se identifican como budistas seculares. Lo que es poco común es escuchar estas palabras de alguien que viste el hábito rojo de los monjes Kagyu tibetanos.
Teniendo estas ideas, ¿Por qué vive y enseña en la India? ¿Cómo trata con las posturas ortodoxas de aquellos que le instruyeron y aquellos a su alrededor? ¿Qué virtudes y qué peligros ve en la secularización del dharma? ¿Cuál es su enfoque al enseñar?

Bernat F: Empecemos con tu trayectoria. ¿Cómo llegaste hasta aquí, a estar hablando conmigo vestido de monje?
Karma Yeshe Rabgye: Nací en Londres. En catequesis [Sunday school], les pidieron a mis padres que no me trajeran más porque hacía muchas preguntas; decían que estaba molestando a los demás, que no preguntaban nada (risas). Más tarde, estudié diferentes religiones del mundo, y mirase donde mirase —el hinduismo, el islam…— siempre me topaba con lo mismo: todo volvía hacia Dios. Entonces encontré el budismo, y parecía no haber Dios. Ya sé que en oriente tratan a Buda como a un dios, pero en realidad no es un dios. Cuanto más leía sobre budismo, más me gustaba. Pensé que así era como quería tratar de vivir mi vida.
Fui a la Western Buddhist Order en Londres y estudié meditación, las cuatro nobles verdades, el camino óctuple, los doce vínculos interdependientes… Y llegó un momento en que pareció que eso había terminado para mí, y proseguí hacia el budismo tibetano y me gustó bastante. Algunas cosas era un poco estrambóticas para mí, pero en general me gustó.

BF: ¿Qué cosas eran “un poco estrambóticas” para ti?
KYR: Toda la imaginería: las deidades coléricas y cosas así. Nunca conecté con eso. Miraba y pensaba “Oh, ¿qué es eso? Es muy colorido, es una buena pintura, pero no significa nada para mí.”
A parte del ateísmo, me gustó la idea de asumir yo mismo la responsabilidad en lugar de culpar a otro por mis problemas o decir que los caminos del Señor son inescrutables. Aprendí causa y efecto y pensé que tenía sentido. Incluso al nivel de tu mente, puedes ver que si actúas bien tu mente está tranquila, no hay tensión, y entonces, obviamente, tendrás una buena vida. Pero si actúas mal, tu mente va a estar tensa y entonces puede que pases un mal rato.

BF: ¿Cómo han evolucionado tus puntos de vista a lo largo del tiempo?
KYR: Cuando me hice monje simplemente cursé mis estudios en el monasterio durante cuatro o cinco años; y lo aceptaba todo. Pero una vez terminé los estudios fui de retiros y, entonces, empecé a desglosar lo que era budismo, lo que era cultura, lo que era superstición. Pasé mucho tiempo intentando descomponerlo todo hasta llegar a lo básico.

BF: ¿Y por qué decidiste ordenarte monje?
KYR: Quería dedicar mi tiempo a mi práctica y sentí la necesidad de enseñar. Y pensé que si iba a un monasterio y hacía los estudios completos, pasando exámenes y haciendo largos retiros, tendría una mejor oportunidad de entender el budismo. No estoy diciendo que la gente deba o necesite ordenarse monje. No es necesario para un occidental hacerse monje, pero lo fue para mí. Mi decisión fue 50% pragmática y 50% desde el corazón. Sin embargo, acostumbro a aconsejar a la gente que quiere ordenarse que se lo piensen muy bien: no te da más poder, los votos son una gran parte de hacerse monje y es realmente difícil vivir tu vida así.

BF: Algunas veces he encontrado que el énfasis en el análisis y la investigación, la actitud de “compruébalo tú mismo,” puede ser superficial. Al final esperan que llegues a una determinada conclusión.
KYR: No lo esperan, te dicen que debes, y si no, es que has reflexionado mal y tienes que seguir pensando hasta que llegues a la misma respuesta que yo, y entonces estarás en lo correcto. Eso es terrible. Es una contradicción que se nos diga que debemos investigar y que luego, cuando investigamos, debamos llegar a su conclusión.

BF: ¿Cómo tratas con eso?
KYR: Cuando he tenido diferencias de opinión he defendido mi postura y ellos han defendido la suya, y al final ambos hemos mantenido nuestra opinión. Nunca he perdido un maestro por esto, ni me han dicho que me vaya. En ocasiones simplemente escucho lo que dicen, lo asimilo y reflexiono sobre ello; pero no lo debato de verdad con ellos. Sé que el resultado será un debate acalorado y que simplemente pensarán “Oh, eres un occidental, no entiendes el budismo.”

BF: Has elegido vivir, trabajar y enseñar en la India. ¿No podrías hacerlo en occidente?
KYR: Es muy caro vivir en occidente, incluso en un monasterio, si no tienes un trabajo y un sueldo. En la India puedo vivir en un monasterio, ahí está mi comida, mi habitación. Y también es porque quería enseñar a los monjes, aunque ahora he dado un paso más y enseño también a personas laicas.

BF: ¿Cuál es tu enfoque cuando das clase?
KYR: No dicto, no les digo “esto es así.” Tanto con los monjes como con los laicos, trato de ofrecer el lado tradicional así como el lado más secular, para que lo consideren por ellos mismos y decidan qué prefieren o con qué están más de acuerdo.
Normalmente le digo a la gente que de lo que estoy hablando es de esta vida. Ahora, no sé si tuvimos otra vida o si tendremos una vida próxima, pero lo que sé es que tenemos esta vida. Así que atendámosla e intentemos seguir el camino óctuple y las cuatro nobles verdades en esta vida. Entonces, si funciona y ganas buen mérito y hay una próxima vida, tienes un buen renacimiento asegurado. Si no la hay, no importa: has tenido una buena vida. Siempre ganas.

BF: ¿Es diferente enseñar a occidentales y a asiáticos?
KYR: Hay una gran diferencia. Estaba enseñando a cien personas en la universidad, aquí. Dije: “¿alguna pregunta?” Sólo una. Cuando estaba enseñando en Inglaterra y dije “¿alguna pregunta?”, por supuesto todo el mundo levantó la mano. En cierto modo es más fácil enseñar aquí porque la gente simplemente acepta lo que dices. Pero en occidente tienes que tener un poco más de cuidado. Te mantiene los pies en el suelo, de hecho; y puedo aprender de la gente. Te hace más un mentor que no un maestro. Al mismo tiempo, puedo ser más secular en mi enfoque, no tengo que hablar de reencarnación y karma.

BF: ¿Hay algo que no te guste?
KYR: ComO son seculares, no les gusta ser un movimiento. A veces pierden mucho tiempo diciendo que no son un movimiento, no son un grupo, no son una iglesia, no son una sociedad, no son esto, no son lo otro… Entran en largas discusiones o argumentaciones. Esta parte me divierte. Pero el budismo secular es algo y une a gente, así que en cierta manera es un grupo, una comunidad. Lo son. Y no pasa nada.

BF: Algunos budistas seculares rechazan con demasiada rapidez cualquier cosa que provenga del budismo más tardío, o incluso del budismo asiático en general. ¿Hay alguna obra del budismo tibetano que animarías a leer a cualquier estudiante y practicante del dharma?
KYR: Sí, muchas: el Lam Rim, el Ornamento de las joyas de Gampopa y, especialmente, Palabras de mi maestro perfecto. Ahí hay muchas cosas, como los distintos niveles del infierno y los seis reinos, que ya no forman parte de nuestro entendimiento. Pero hay muchas cosas buenas entremedio. Descartar algo sin leerlo primero es ridículo. “Oh, eso es budismo tibetano, no lo sigo, no creo en eso.” Bueno, ¿cómo lo sabes? Dale una oportunidad y léelo. Si al final consideras que no crees en nada de eso, por lo menos lo has intentado.
Por supuesto que, ya sabes, si estás casado y tienes familia y trabajo, entonces probablemente no tengas la oportunidad de leer todo esto o todo el canon pali, así que si alguien ha hecho una buena cantidad de trabajo y estudio, también puedes leer y practicar a partir de eso. No creo que haya nada malo en eso. Quiero decir: si quieren ir directamente a lo secular y encuentran una práctica que es buena para ellos, bien. Pero no deberían desestimar otras tradiciones sin leerlas antes.

Otra cosa con la que hay que tener cuidado es agarrarse a una sola práctica, como la atención o conciencia plena [mindfulness]. Han extraído la atención plena como una práctica independiente, y creo que no debería ser una práctica independiente. La ética y la moral están en el corazón del budismo, y si tomas la atención plena y te centras en eso sin la ética quizás consigas una mente tranquila, quizás te ayude en traumas que puedas tener, pero a la larga no va a acercarte a reducir mucho de tu sufrimiento. Necesitamos una mente tranquila y la meditación puede conseguir eso en cierto modo, pero la forma como vives tu vida también calma tu mente.
Si haces meditación de la atención plena una o dos horas al día, esto deja veintidós horas. Necesitamos un marco como el camino óctuple, que nos enseña que debemos ser conscientes de nuestros pensamientos, de las acciones de nuestro cuerpo, de nuestra habla. Simplemente tomar sólo una parte del budismo y poner todo el resto a un lado puede ser bastante peligroso y puede ocasionar un malentendido acerca de qué es el budismo.

                     Fuente: secularbuddhism.org.nz

 

Namasté.

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