Calibrando los niveles de conciencia

Llamamiento a la conciencia

Pasará a vosotros seguro: el tiempo corre en otra velocidad con tu conciencia. Se nota, ¿a que sí?

A veces simplemente no hay tiempo para muchas cosas que nos gustarían hacer. Y eso crea una sensación de estarmos siendo tragados por el tiempo, creando una incompletud.

Esa situación sumada al estilo de vida moderno nos lanza directamente al agujero negro de las tendencias alimentares y comportamentales. Andamos con valores cambiados, pensamos que todo lo que las instituciones y los medios nos dicen es verdad, creemos sin raciocinar que las grandes corporaciones y el sistema de gobierno implementado están ahí para servirnos – y no es bien así…

El capitalismo, el avance científico y el crescimiento industrial de los últimos 100 años crearon, sin margen a dudas, condiciones formidables de vida y trajo muchísimas facilidades para nuestra vida. Que nos digan nuestras abuelas lo duro que fue su infancia y juventud, comparado a nuestros hijos hoy día.

Pero, a la vez, creó monstruos del lucro que no miden esfuerzos para seguiren justo donde están. Dónde les ayudamos a llegar. Un ejemplo: la leche materna y los productos lácteos para los bebés… hubo una época en que se creía que era mejor dar al bebé un polvo preparado disuelto en agua que el propio pecho! Las que daban el pecho eran las mujeres de familia sin recursos. Las que tenían condiciones financieras COMPRABAN la leche. Un absurdo, vamos.

Hoy día, viendo niñxs sujetando su paquete de gusanitos, personas saliendo de la farmacia con la bolsita llena de nuevas y conocidas pastillas, consumidores pasando por caja productos que prometen bajar el colesterol, mejorar el estreñimiento, evitar la caída del pelo, etc, etc… veo que estamos totalmente envueltos en esa cultura: la que favorece la facilidad por encima de nuestra responsabilidad.

No hablemos de las relaciones para no complicarnos la vida, pues venga! ya ves, la gente en general anda relacionándose cada vez con menos verdad y profundidad… cuando no falta el respeto…

Todo ser humano debería reconocerse como su propio Dios, capaz de recrear su vida y crear el destino que anhela. No es posible vivir en un mundo pacífico sin tenernos nuestra propia paz. Necesitamos reflexionar mucho sobre nuestros pensamientos, palabras y acciones y verificar si a través de estos 3 procesos estamos nos aproximando o nos apartando de la felicidad que tanto anhelamos. Descubrir nuestra verdad nos ayudará a entender qué es verdad y qué es mentira en todo este juego en que estamos metidos.

El Ayurveda, la sanación ancestral de India, tiene como base un conocimiento y un entendimiento completo del ser humano y del universo. Somos seres físicos, mentales, emocionales y espirituales – y eso no tiene nada que ver con religión, tiene que ver con religiosidad – que es diferente.

Como seres físicos quieremos los alimentos más adecuados a nuestra constitución, alimentos puros, sin conservantes, sin químicos añadidos, naturales, del entorno y de la estación, preparados adecuadamente… quieremos ejercicio para mantener la máquina en condiciones.

Como seres mentales quieremos compreender que la mente es una parte de nosotros y por lo tanto, nosotros no somos la mente. Aprender a dominarla para que ella no nos domine a nosotros y nos tire en sus muchas trampas.

Como seres emocionales quieremos la nutrición que viene a través de las relaciones de amor y de amistad.

Como seres espirituales quieremos conectar con nuestras virtudes y manifestar en este mundo nuestras cualidades y talentos, realizando un propósito propio e irrepetible, ya que somos únicos.

Namaste.