CUIDADOS DE OTOÑO CON AYURVEDA

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“El Ayurveda da mucha importancia a las estaciones del año, y en particular al Otoño”, anticipa el doctor Berra, pero antes de profundizar esta idea, hay que conocer un concepto previo: los ‘tipos corporales’.

“Los tipos constitucionales de mente y de cuerpo explican cómo las personas reaccionamos a los estímulos. Nosotros tenemos el reflejo rotuliano (el de la rodilla), que hace que siempre va a hacer que la pierna se mueva hacia delante, y creemos que tenemos ese y unos pocos más, pero la verdad es que frente a todo respondemos de manera automática.

Algunas personas frente al frío reaccionan con alegría y a otras les provoca desequilibrio, y lo inverso frente al calor; hay personas que cuando tienen un problema sufren de insomnio y otras duermen más que de costumbre… todo esto nos va dando el dato de nuestro “tipo”.

Los Vedas parten de la base de que cada uno de nosotros somos únicos e irrepetibles, pero todos tenemos elementos a través de los cuales nos podemos agrupar: los ojos, la altura, los tipos corporales…

Un coche que recién sale de una fábrica de producción, apenas lo ponés a rodar va a ir a la izquierda o a la derecha, casi ninguno sale derechito. Hay que balancear las ruedas con unos plomitos para balancear el andar y permitir que el auto tenga una buena vida útil. Conocer la tendencia y corregirla es lo que hace el Ayurveda.

La palabra “dosha” es una raíz del sánscrito que en castellano equivale a “dis”: dismenorrea, discapacidad, disfagia (dificultad para comer) Dosha significa aquello se pervierte o que se deteriora. Nuestra constitución dóshica lo que va a mostrar es nuestra tendencia al desequilibrio con el paso del tiempo.

Dentro de esta concepción, de cómo reflejamos frente a la naturaleza, frente a las relaciones, frente a las cosas que nos pasan, uno de los estímulos importantes a los que las personas estamos expuestos son las estaciones. Y el otoño particularmente, para todos los tipos corporales, es una estación muy importante porque hay una energía que se llama Vata que es la del movimiento, que está exacerbada en el otoño y puede movilizar todos los desequilibrios corporales. Entonces, acomodarse adecuadamente para el otoño predispone a una mayor salud durante el resto del año”.

El período de confluencia son los diez días anteriores y posteriores a la fecha de transición de una estación a la otra, cuando es más importante realizar un plan de equilibrio, cuando más se movilizan todas las energías. En esta época sí es conveniente prestar más atención a los alimentos recomendados para cada tipo corporal.

Siempre es apropiado, pero en la época del otoño es mucho más importante comer una alimentación sátvica: son alimentos que están más cercanos a la fuente de la vida, que es el sol. Nosotros hablamos del prana y la gente piensa que es un concepto sutil, y no.

El prana lo podemos relacionar con al clorofila. La clorofila produce el intercambio de oxígeno y anhídrido carbónico por acción del sol y permite la vida en el planeta. En la medida que una persona consuma más alimentos que están más cerca de esta fuente vital va a ser más vitales. Si uno come el vegetal recién cortado, está muy cerca. Si uno come el animal que come ese vegetal, está más lejos.

Y si uno come la conserva de ese animal, está más lejos todavía. Una alimentación sátvica es más adecuada.

Otro concepto importante para esta época es la realización de depuraciones suaves. Nuestro cuerpo es muy noble y hace gran parte del trabajo solo, pero en todos los ámbitos donde nos movemos la “limpieza” es importante. Hay alimentos que tienen la propiedad de ayudar a la limpieza de nuestro aparato digestivo, y una mayor limpieza va a llevar a mejor funcionamiento, disminución de alergias y de enfermedades degenerativas.

Los alimentos por ejemplo amargos, de hoja verde, tienen elementos químicos que ayudan a una buena evacuación, tienen componentes químicos que ayudan a prevenir enfermedades cardiovasculares. El exceso de sabor dulce a lo largo de del tiempo puede producir enfermedades degenerativas. Las hojas verdes y negras y las plantas medicinales tienen esta función depurativa. Entonces: para el otoño, alimentos sátvicos y depuraciones livianas.

–En cuanto a lo emocional, ¿qué nos genera esta etapa Vata?

–Vata son dos cosas, como mínimo: es una energía -el movimiento-, y uno de los nombres de los tres tipos corporales. Pero todas las personas tenemos energía Vata. En un lugar donde hay cuatro estaciones definidas, la transición más importante es del calor a lo fresco y seco, a lo ventoso.

La práctica de automasaje, de ejercicios respiratorios (el Pranayama); la práctica de la meditación, simplemente darse un momento de tranquilidad, de contacto con uno mismo y prestarle atención a la exhalación, no a la inhalación, son herramientas que pueden ayudarnos a encontrar el propio equilibrio en esta época del año.

A veces uno intuitivamente busca lo que lo equilibra. Y otras veces nos manejamos de manera inconsciente buscando aquello que nos desequilibra y funcionando como el alcohólico o el diabético, que busca alcohol, o azúcar, porque cree que es lo que necesita…

Por ejemplo, las personas Pitta (más ejecutivas, de contextura intermedia, buena digestión, calurosas, de pensamiento lógico, con tendencia al enojo frente al estrés) si están desequilibradas van a tener tendencia a ponerle sal a la comida antes de probarla; equilibradas, van a preferir alimentos frescos, más amargos, más dulces en el sentido más amplio.

Las personas Kapha (más robustas, más estables, con digestión lenta y tendencia al sobrepeso) cuando están equilibradas, van a tener tendencia a buscar alimentos más calientes, que les faciliten la digestión y les aligeren el cuerpo; desequilibradas, van a buscar el dulce excesivo que las lleve a aumentar su tendencia al sobrepeso.

Las personas Vata (de constitución más menuda, mucho más movedizas, de piel seca, más friolentas, con tendencia al insomnio, a los dolores, a la constipación, a la distensión abdominal) cuando están equilibradas van a tener tendencia a comer alimentos más húmedos, más suaves, más calientes, más nutritivos, de manera más regular, y desequilibrados van a olvidarse de comer, o comer alimentos más fríos, más secos; o van a comer una golosina que rápidamente les dé calorías porque están preocupados y no pueden comer. Hay personas que tienen más tendencia a comer equilibradamente y otras más desequilibradas. Hay que autoobservarse y aprender a encontrar el propio equilibrio.

RECETAS PARA EL OTOÑO

Depuración con cuatro plantas medicinales combinadas: Diente de León; Bardana; Llantén y Cola de Caballo. El diente de león y la bardana ayudan a la depuración hepática y de la sangre, también del aparato digestivo; el llantén es tónico del aparato digestivo y la cola de caballo es depuradora de la vía urinaria.

Lo que se hace es una combinación de partes iguales de cada una de estas plantas medicinales, por ejemplo 50 gramos de cada una de ellas y se mezclan. Se toma una cucharada de té de la mezcla por cada taza que se vaya a consumir durante el día: 800 cc de agua, aproximadamente. Se hierve tres a cinco minutos, se deja reposar diez, se cuela y se coloca en un termo o en la heladera y se bebe cuatro tazas diarias. Conviene tomarla tibio o caliente.

Se descarta el resto de lo que sobró al fin del día. Una sugerencia es no tomarlo después de las 8 de la noche para no levantarse a orinar. Esto no lo pueden tomar embarazadas.

Es ideal hacerlo los diez días antes y los diez días después del cambio de estación. Para las mujeres también se puede hacer en la segunda mitad del ciclo, después de la ovulación, para reforzar el proceso natural del organismo.

Otra estrategia del Ayurveda es el masaje. El automasaje puede ser completo o abreviado. La sugerencia es realizar un automasaje completo (diez – doce minutos) una o dos veces por semana y el abreviado (cinco minutos) todos los días. El masaje realizado a la mañana ayuda a enfrentar el día de mejor manera; a la noche ayuda a descargarse de las tensiones acumuladas.

Siempre remarcando el carácter flexible del Ayurveda, Berra remarca: “lo mejor es hacerlo en el momento que uno pueda”. El médico explica que nuestra piel está directamente vinculada con el sistema nervioso, por eso el masaje es una técnica de equilibrio mental. Se trata de friccionar la piel, no de presionar los músculos: un automasaje nunca tiene que producir dolor.

La fricción puede ser más intensa o más suave, más rápida o más lenta, según prefiera cada uno, e incluso es posible que vaya variando según el día. La estrategia básica es: en las extremidades a lo largo, y masajes circulares el doble de tiempo en las articulaciones.

El abreviado recorre: las manos, los dedos, las muñecas, los antebrazos y los codos; después la cara, las orejas, el cuello y de las rodillas para abajo. En el completo se agregan los brazos, los hombros; suave fricción circular en el plexo cardíaco en el sentido de las agujas del reloj; intensa fricción en el abdomen también en el mismo sentido, y por último la zona lumbar. Estas son las maniobras básicas del Automasaje, el masaje profesional ayurvédico (Abhyanga) utiliza otra gran variedad de maniobras y técnicas.

Las personas que son friolentas pueden usar aceite de sésamo para ayudar a la fricción; para las calurosas les resultará mas apropiado el aceite de coco. Treinta centímetros cúbicos de aceite sirven para dos o tres automasajes completos.

Fuente: Dr. Jorge Luis Berra

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