CREA TU PROPIO ALTAR BUDISTA EN CASA

CREA TU PROPIO ALTAR BUDISTA EN CASA

Hoy queremos enseñarte todo lo que quieres para poder crear tu propio altar budista en tu casa, si quieres saber como sigue leyendo..

Tener tu propio espacio en casa para meditar, relajarse, practicar yoga, leer o rereuniónr mantras es muy gratificante. La creación de un altar es algo que nos llena de amor y alegría y nos hace sentir que tenemos, en nuestra propia casa, un lugar sagrado donde poder estar al margen de la tensionante vida cotidiana y tomar un respiro acercándonos a nuestra esencia.

Un altar apropiado contiene imágenes de las representaciones de cuerpo, de habla y de la mente iluminada de los Buddhas, y sirven como recordatorios de la meta de la práctica budista — la cual es desarrollar estas cualidades para poder beneficiar completamente a todos los seres vivientes. La razón de tener un altar no está para la fama, para mostrar abundancia, o por orgullo, sino que es para reducir nuestras aflicciones mentales y buscar la capacidad de ayudar a todos los seres vivientes.

El mejor lugar para un altar es en una habitación separada, pero si vives en un lugar pequeño y no puedes poner un cuarto separado, cualquier rincón puede ser utilizado.

El tamaño del altar no es lo importante, sino que esté en un lugar limpio y respetuoso, más arriba del nivel de tu cabeza cuando te sientas de frente.

Si está en el dormitorio, el altar se debe colocar cerca de la cabecera de la cama, nunca a los pies, y debe ser más alto que la cama.

Un altar budista apropiado lleva los símbolos del cuerpo, del habla y de la mente iluminada, representados tradicionalmente por una estatua o un cuadro de Buddha Shakyamuni, unas escrituras, y una stupa. Por lo menos, el altar debe llevar una imagen de Buddha Shakyamuni, el fundador y fuente de las enseñanzas en nuestro tiempo.

Con respecto a la colocación de las imágenes, es importante que Shakyamuni Buddha sea la figura central. Otras imágenes no son indispensables, pero pueden estar alrededor de la figura central en este orden: los lamas, Yidams (las deidades más altas del तंत्र yoga), las dakinis, y finalmente las deidades protectoras. Es a veces mejor tener solamente algunas imágenes, puesto que muchas nos pueden distraer.

Las escrituras que representan el Habla del Buddha no quieren ser escritas en tibetano o Sanskrito, sino que pueden estar en cualquier lenguaje.

Si el altar consta de tres o más niveles, las escrituras se debe colocar lo más arriba posible del altar, sobre la estatua de Buddha. Si el altar es de un solo nivel, el orden debe ser, de izquierda a derecha, primero escrituras y luego el Buddha.

La mente del Buddha es representada tradicionalmente por un stupa de iluminación. Una fotografía o un modelo de arcilla es perfectamente aceptable. La stupa se debe colocar a la derecha de la imagen de Buddha, o debajo del Buddha si el altar consta en varios niveles.

Los objetos en el altar también representan las tres joyas del refugio. La estupa representa la joya de Buddha, la escritura representa la joya del Dharma, y la imagen del Buddha representa la joya de la Sangha.

Es importante tener presente que los objetos en el altar sirven como medios para dirigir la mente hacia todas las virtudes del Buddha, que uno aspira emular para beneficio de todos los seres. Al mantener un altar uno está intentando cultivar las calidades del Buddha — su cuerpo iluminado, su habla iluminada y su mente iluminada.

Recordando estas calidades y con la aspiración de desarrollarlas, uno reduce las cualidades negativas del apego, del odio y de la ignorancia, y aumenta cualidades positivas como la fe, el respecto, la dedicación y alegría.

Un buen texto para tener en el altar es el Lam Rim Chenmo de Lama Tsongkhapa. Lama Zopa Rinpoche recomienda tener en el altar el Sutra de la Luz Dorada.

OFRENDAS

La práctica de hacer ofrendas genera autodisciplina, méritos y compasión, no solo a las Tres Joyas, Buda, Dharma y Sangha, sino hacia todos los seres sensibles y conscientes sin excepción.

Cuando hagas las ofrendas piensa que estás ofreciendo la naturaleza de tus propias cualidades positivas y tu práctica.

Las ofrendas se deberán imaginar ilimitadas y tan extensas como el espacio. No hay límite en cuanto a lo que se puede ofrendar y estas deberán ser agradables a los cinco sentidos: forma, sonido, olor, sabor y tacto. Es costumbre ofrendar de siete a ocho cuencos con agua, los cuales representan (de izquierda a derecha): agua para tomar, agua para lavarse los pies, flores, incienso, luz, perfume, comida y música.

Las cosas que se ofrendan deberán estar limpias, ser nuevas y agradables. La comida deberá estar fresca y ser de la mejor calidad (nunca comida pasada, de sobra o echada a perder). Los platos o cuencos con ofrendas que deberán estar llenos y verse abundantes.

Las ofrendas se deben obtener por medios honestos, sin haber lastimado a algún ser y sin robos o engaños.

 

Namasté