ÁMBAR KASHMIR

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El aceite de Ámbar Kashmir debe su nombre al aceite esencial del que está compuesto, el cual se extrae de un árbol que crece al norte de la India en la región del Himalaya, en Pakistán y Afganistán, el “cedrus deodorata” de la familia botánica pinaceae. Es un aceite ampliamente usado en la alta perfumería internacional y en la producción de talcos y jabones. Es una nota media con un suave, fresco y delicado aroma aterciopelado

Desde la teoría ayurvédica, el aceite de Ámbar Kashmir equilibra el dosha pitta.

Desde la teoría védica del yoga de los chakras, el aceite de Ámbar Kashmir entra en resonancia vibracional con el chakra quinto, el VISHUDDHA con una medida de 741 hz. Se localiza en el cuerpo físico en la zona de la garganta y se corresponde íntimamente con la glándula tiroides y las amígdalas. Está realcionado con los plexos nerviosos de la faringe y de la laringe. Vishuddha significa purificar y así se le considera el chakra de la purificación (científicamente se considera a las glándulas tiroides como realizadora de funciones antitoxínicas).

Conjuntamente con el Muladhara, el Vishuddha es el origen de todos los sonidos básicos: se dice que se originan las vocales, inscritas en los pétalos del chakra. Según los textos Vedas el despertar del quinto chakra genera capacidades telepáticas. Otras capacidades paranormales asociadas incluyen la indestructibilidad, el conocimiento pleno de los Vedas (los textos sagrados que exponen la ley del universo), la capacidad para conocer el pasado, el presente y el futuro, y la capacidad para sobrevivir sin alimento ni bebida.

El Vishuddha está asociado con el sentido del oído y por lo tanto sus órganos de conocimiento y acción son los oídos y las cuerdas vocales. El elemento es el éter. La nota musical es SOL.

El chakra Vishuddha es el puente entre el amor que emana del corazón y la sabiduría del intelecto. Es el vehículo de nuestros sentimientos y pensamientos que utilizamos para expresarlos. En este chakra expresamos el amor, la alegría, el miedo y nuestras aspiraciones espirituales superiores. Las ideas, los sentimientos y las opiniones nuestras encuentran forma en este centro. Cuando nos lamentamos, nos quejamos, suspiramos, nos reímos o gritamos, el timbre y el tono de nuestra voz y las inflexiones del discurso reflejan si estamos abiertos o bloqueados.

También nuestros silencios reflejan nuestro estado interior y la forma en que nos sentimos en relación con el mundo que nos rodea. Sin el discurso no podríamos relacionarnos al nivel que el ser humano ha evolucionado para hacerlo. Mediante el lenguaje podemos llegar a niveles de abstracción al que no podríamos llegar sin este medio.

A causa de su situación y función, el chakra de la garganta es el más vulnerable de todos nuestros centros energéticos. Esto se debe a que la garganta está físicamente expuesta y no protegida por ningún músculo ni hueso. Es sensible al calor, al frío, a las corrientes de aire y a la humedad. Los niños que son tímidos o a quienes se ha infligido algún daño emocional, protegen sus chakras de la garganta bajando la barbilla en dirección al pecho indicando que tienen miedo de hablar.

Lo que se expresa verbalmente con palabras es nuestra intención consciente. El lenguaje no verbal expresa nuestra intención inconsciente. Lo que se expresa con suspiros, con barbillas tensas y mandíbulas apretadas o cuellos rígidos indica una energía reprimida, signo de que hay represión en la expresión de los sentimientos o de que algún sentimiento se ha reprimido.

Existen muchas cosas que pueden destruir la energía del chakra Vishuddha . La mentira, los chismorreos maliciosos y las críticas son la forma en que la energía íntegra y positiva que se ha desplazado desde los centros inferiores puede filtrarse hacia el exterior del sistema. Esta condición negativa hace que las personas permanezcan vinculadas a los chakras inferiores y las mantiene alejadas y desconectadas de sus verdades superiores.

El aceite de Ámbar kashmir, gracias al reordenamiento energético que produce en el circuito Vishuddha, nos permite encontrar la forma adecuada de expresar nuestra verdad. Al expresarnos sincera y confiadamente, expresamos claramente nuestros sentimientos frente a otras personas.

El aceite de Ámbar Kashmir nos permite expresar nuestra verdad, lo que es vital para las relaciones. Nos ayuda a encontrar el equilibrio entre lo que decimos y sentimos. Esto requiere madurez y no siempre se logra, pero nos permite desarrollar nuestro sentido de la verdad. Al expresar nuestros sentimientos nos abrimos al verdadero camino hacia el perdón.

El aceite de Ámbar Kashmir ayuda a las personas que no están preparadas para ocuparse de su energía emocional, las cuales suelen tener problemas en la garganta, la boca, los dientes y los oídos. Al limitar el flujo de energía en este centro bloqueando nuestra expresión no disponemos de la energía suficiente para alimentar estas zonas del cuerpo, llegando con dificultad a los centros superiores. Si hay pérdidas de energía en el chakra Vishuddha debido a la represión, la energía negativa se fijará en el cuerpo y formará la musculatura y la personalidad del individuo. La energía nunca se elevará hasta la mente superior para ser expresada como pensamientos, opiniones o tomas de conciencia, y debido a esto se puede producir inflamación de tejidos, rigidez en los huesos y otros problemas derivados de este bloqueo. El aceite de Ámbar Kashmir nos ayuda a sentirnos libres para expresar nuestros pensamientos y sentimientos con lo que nuestras funciones emocionales y mentales estarán más reguladas.

El chakra Vishuddha es un centro espiritual donde empezamos a escuchar nuestra voz interior y la palabra de Dios dentro de nosotros. Si mantenemos este centro cerrado, nos perderemos los mensajes que intenta comunicarnos nuestro Ser superior. Sin esa conciencia, ignoramos nuestra voz interior y reprimimos nuestra fuerza, nuestra intuición y nuestra creatividad. El aceite de Ámbar Kashmir nos brinda el apoyo para poder escuchar tranquilamente nuestra voz interior que nos conduce a las personas y lugares que abren nuestro corazón y sanan nuestra mente.

Según la teoría de los arquetipos junguiana, el aceite de Ámbar Kashmir está relacionado con el arquetipo funcional del Comunicador, que representa a cualquiera que hable con honestidad y se proponga realmente decir aquello que dice. Mantiene su palabra, puede confiársele información vital, y se mantendrá firme pese a las oposiciones que encuentre, manteniéndose siempre fiel a sí mismo y a los demás.

El arquetipo disfuncional es el del Niño Silencioso, que vive un estado de supresión en el que no se han expresado la ira, la frustración y en algunas ocasiones, sentimientos de violencia. Esta persona permanece cerrada con el fin de no revelar su intenso dolor y tristeza, o el haber sido objeto de abuso.

El aceite de Ámbar Kashmir ayuda a la persona a superar su timidez y expresar su verdadero yo. La persona empieza a autoaceptarse reconociendo que lo que tiene que decir es importante y valioso. Esto incluye estar dispuesto a expresar los sentimientos y el dolor.

Según la teoría de las Satisfacción de las requerimientos de Maslow, el aceite de Ámbar Kashmir se relaciona con la satisfacción de las requerimientos de autorrealización, también conocidas como requerimientos de autosuperación o autoactualizacion.

Las requerimientos de autorrealización son más difíciles de describir porque son distintas y únicas, y varían además de un individuo a otro.

La autorrealización es un ideal al que todo hombre anhela llegar, se satisface mediante oportunidades para desarrollar el talento y su potencial al máximo, expresar ideas y conocimientos, crecer y desarrollarse como una gran persona, obtener logros personales, para que cada ser humano se diferencie de los otros.

En este contexto, el hombre requiere trascender, anhela dejar huella de su paso en este mundo, una manera de lograrlo es crear y realizar su propia obra.

AFIRMACIÓN: “EXPRESO MI VERDAD SIN MIEDO PARA REALIZAR MIS

SUEÑOS”

MEDITACIÓN: Nos ungimos de aceite de Ámbar Kashmir vertiendo una pequeña cantidad del aceite en las palmas de las manos y la extendemos por las muñecas, brazos, nuca, cuello, sienes. Nos sentamos con la espalda recta y nos relajamos. Inclinamos la cabeza hacia el cuello y liberamos la tensión de las vertebras cervicales. Canalizamos nuestras verdades interiores a través de la parte posterior del cuello, así que es importante que esta parte esté suave, flexible y abierta. Respiramos hacia la garganta y sentimos la expansión que se produce en la parte posterior de la misma. Esta es la respiración ujayi, en la que se respira y expira por la nariz. Cuando exhalamos se produce un sonido similar al de las olas del mar (sonido del océano).

Sentimos la energía contenida en el interior de nuestra garganta y alrededor de la boca y orejas. Liberamos la energía del miedo, el dolor o la ira que hemos tragado y la reemplazamos por la energía de nuestra voluntad, verdad y creatividad. Relajamos la mandíbula y experimentamos una sensación de libertad, abandonando el control unos minutos.

Afirmamos mentalmente que nos expresamos libremente de un modo que apoye a nuestro Ser más profundo. Afirmamos nuestra valía personal y el valor de nuestra comunicación. Reconocemos que somos libres para expresarnos del modo que mejor se adapta a nuestra forma de ser. Afirmamos nuestro derecho a expresar nuestra verdad.

BARÓMETRO EMOCIONAL AROMÁTICO: TÍMIDO-COMUNICATIVO

MANTRA: EL SONIDO “HAM”.

NOTA MUSICAL: SOL