arnica montana

Aceite de arnica anti-inflamatorio natural

La árnica es una planta aromática que era muy popular entre los pastores y campesinos, que la utilizaban tradicionalmente en forma de tintura para uso externo o sorbían el humo de sus hojas secas para aliviar la tos y la bronquitis. En forma de tintura se usaba antiguamente como cicatrizante y desinfectante de llagas. Y algunas tribus germánicas ya conocían sus propiedades sanadores.

Principalmente, las propiedades del aceite de esta planta, son de carácter antiinflamatorio SIEMPRE usado de uso tópico sobre la piel. También tiene propiedades que actúan aliviando el dolor por lo que podemos aplicar este aceite cuando nos hemos dado un golpe, una torcedura, esguinces, etc.

El Árnica provoca un incremento en el flujo sanguíneo al área en que se aplica. Su uso inmediatamente después de haber sufrido un golpe o contusión ayuda a evitar la aparición de moretones.

En invierno puedes masajear tus extremidades con Aceite de Árnica cuando salgas de la ducha por la mañana, esto regenerará tu circulación sanguínea y, por tanto aumentará tu temperatura corporal.

NO debe utilizarse JAMÁS internamente (existe riesgo de arritmia cardiaca, fuerte irritación del tracto digestivo y toxicidad en el sistema nervioso) ni sobre perjudicadas abiertas ni quemaduras.

Propiedades del Aceite de Árnica

El Árnica tiene propiedades antisépticas, antibacterianas, propiedades descongestivas y antihongos. También activa la formación de los tejidos granulares acelerando así el proceso de sanación. Elimina microorganismos y evita que las bacterias y los hongos patógenos se multipliquen.

Favorece la circulación sanguínea cuando se aplica con masajes en dirección al corazón.

Ideal para tratar zonas del cuerpo que han sufrido golpes, porque previene la concentración de sangre que forma los hematomas.

Aporta una sensación calmante de calor. Es muy útil para evitar el dolor del frío.

Antibacteriano. Contiene vitaminas antioxidantes al igual que otros muchos aceites. Esto lo hace útil en el procesado del acné junto a otros principios activos como el aceite de rosa mosqueta o el aceite esencial de manzanilla.

Al producir calor, algunos productos combinan el aceite de árnica y cremas de harpagofito, ya que calma el dolor de las articulaciones afectadas por la artritis.

Calma las agujetas: muchos deportistas lo tienen como terapia natural.

Es hidratante, antienvejecimiento y nutritivo. La Arnica montana se encuentra presente en cosmética natural para el rostro, el pelo y el cuerpo.

Usos del Aceite de arnica

El aceite de árnica puede ser utilizado como aceite de masaje para activar el cuerpo y mitigar los dolores musculares. Los deportistas suelen emplearlo para relajar los músculos tensos o que hayan sido sometidos a un sobreesfuerzo, con el fin de prevenir daños prolongados en los tejidos.

Una solución elaborada con unas cuantas gotas de aceite de árnica puede servir como enjuague bucal para reducir la inflamación de las encías y regenerar otro tipo de dolencias.

Es importante señalar que el árnica no debería ser utilizada de forma interna.

Se puede hacer un enjuague a partir de su aceite, pero luego hay que escupirlo. También puede diluirse y emplearse como aceite para el cabello si se anhela activar el cuero cabelludo y promover su crecimiento.