abrete a la experiencia para sanar

ABRETE A LA EXPERIENCIA PARA SANAR

La impermanencia es la esencia de la condición humana

No sólo rige nuestra propia vida, sino también el cosmos entero: todas las estrellas y planetas, así como la superficie de la tierra. Podemos ver los efectos de la impermanencia observando la subida y bajada de las naciones, de nuestra sociedad e incluso de la bolsa.

La impermanencia impregna toda la existencia. Podemos contemplar los cambios que causa en nuestra vida en la de nuestra familia y amigos, pero por lo visto la mas allá, el Cambio más devastador de todos en la vida humana, siempre nos pilla por sorpresa.

En esta sociedad casi todo el mundo teme a la mas allá, pero para poder aprecias la vida plenamente, has de afrontar esta realidad. La impermanencia y la mas allá forman parte de estar vivo, este descubrimiento puede vibrar en nuestro interior y despertarnos, vemos que aunque nuestra vida sea muy valiosa, no durará siempre. Nacer como seres humanos es un inusual privilegio es importante que apreciemos nuestra vida y que aprovechemos la oportunidad de la existencia humana.

A comprender la impermanencia, mucho de los aspectos que normalmente nos parecen fascinantes dejan de atraernos.

Logramos ver a través de ellos Y descubrir que en realidad no son tan satisfactorios como parecían. Y entonces podemos abandonar con más facilidad nuestros apegos y miedos, Y la coraza con la que intentamos protegernos. Reflexionar sobre la impermanencia de la vida hace que despertemos Y comprendamos que en este preciso momento estamos vivos.

Puedes empezar a reflexionar en Ella aceptando cada momento Y gozando de él, pero la mayoría de nosotros no sabemos como hacerlo. Disfrutar de la vida tal vez sea muy importante para nosotros pero, con frecuencia, al experimentar el bienestar nos apegamos a él Y queremos seguir sintiendo lo en el futuro, por eso nuestra vida acaba llenándose de sueños vacíos que nunca llegar a materializarse. Cuando nuestra mente está siempre pensando en un futuro objetivo, es difícil realizar de veras algo en el presente.

Aunque esto no significa que no debamos hacer unos inteligentes planes para el futuro, sólo quiere decir que hemos de vivir el presente de una forma más plena. Al intentar desarrollarte en el presente, te dirigirás hacia tus futuros objetivos hasta alcanzarlos. El presente te lleva de manera natural al futuro, y el futuro va cambiando de acuerdo a cómo vives el presente. Cuando estás seguro de que tus acciones son significativas, hagas lo que hagas, no sólo tu vida diaria, si no tu vida en el futuro, será también equilibrada y armoniosa.

Cuando te abres a la experiencia del presente, descubres que puedes contentarse  de tu vida en este preciso instante

y ahora tienes esta gran oportunidad. Pero la mayor parte del tiempo como nuestra atención es baja O poco clara, el momento presente parece transcurrir envuelto en una bruma, sin que seamos plenamente conscientes de él, simplemente lo vivimos sin darnos cuenta. Y mientras tanto, malgastamos el tiempo Y La energía sin ser quizás conscientes de lo que ocurrió ayer, esta mañana o incluso esta tatempera, de lo que está sucediendo en nuestra vida. Y a reflexionar en ello, vemos que de hecho ni siquiera sabemos Como nos hemos convertido en lo que hoy somos. Cuando éramos niños veíamos las cosas y hablamos de ellas de una determinada forma; pero ¿sabemos como hemos cambiado hasta llegar a ser la persona que hoy somos?   Es difícil seguir la transición que hemos hecho. Podemos acordarnos de algunas de las experiencias vividas, pero es sorprendente la cantidad de cosas hemos olvidado, o que recordamos con inexactitud, ya que es como intentar recordar lo que que hemos soñado la noche anterior. Y es así como vivimos nuestra vida.

Si queremos contentarse plenamente de los dones de la vida, debemos practicar la consciencia plena en cada momento. Ya estemos cepillándonos los dientes, preparando el desayuno, o con­duciendo hacia el trabajo. Cada paso y cada respiración puede ser una oportunidad para la alegría y la felicidad. La vida está llena de sufrimiento. Si no tenemos suficiente felicidad de reserva, no tendremos medios para cuidar de nuestra desesperanza. Disfruta tu práctica con una actitud relajada y suave, con una mente abierta y un corazón receptivo. Practica la comprensión y no por guardar las apariencias. Con consciencia plena, podemos preservar nuestra alegría interior, y así manejar mejor los retos de nuestras vidas.

“Con consciencia plena, podemos preservar nuestra alegría interior… Podemos crear un fundamento de amor, paz y libertad dentro de nosotros mismos.”
Thich Nhat Hanh

Texto extraído del libro “Meditación tibetana” de Tarthang Tulku.

Namasté.